¿Cómo puedo conocer a Dios?

por Tim Keller

¿Qué es el cristianismo?  

Algunas personas dicen que es una filosofía, otros dicen que es una postura ética, mientras que otros afirman que se trata realmente de una experiencia. Sin embargo, ninguna de estas cosas llega verdaderamente al corazón del asunto. Cada una de ellas representa algo que una persona cristiana tiene, pero ninguna de ellas sirve como una definición de lo que significa ser cristiano. El Cristianismo tiene en el centro de su esencia una transacción entre una persona y Dios. Una persona que se vuelve cristiana pasa de conocer acerca de Dios en forma distante a conocerle en forma directa e íntima. El cristianismo significa conocer a Dios.

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.” –Juan 17:3, NVI

 ¿Por qué necesito conocer a Dios?

Nuestro deseo por tener un conocimiento personal de Dios es fuerte, pero usualmente fallamos en reconocer ese deseo por lo que es. Cuando nos enamoramos por primera vez, cuando nos casamos, cuando logramos desarrollarnos en algún área profesional de nuestra elección, cuando por fin conseguimos esa casa de verano que tanto hemos deseado - todos estos logros crean en nosotros una expectativa por algo que, a final de cuentas, nunca ocurre. Eventualmente descubrimos que nuestro deseo por ese algo tan preciado es un anhelo que ningún amor, carrera profesional o aún el mejor de los logros puede satisfacer. La satisfacción desaparece aún en el mismo momento en que estamos alcanzando nuestras metas. Nada brinda el gozo que parecía prometer. Muchos de nosotros evadimos el sentimiento de vacío a través de vidas con constante ocupación o a través de la negación, pero en el mejor de los casos, solamente lo estamos posponemos. "Nada tiene sabor" dijo Marie Antoinette. 

 Existen varias maneras de responder esto:

Culpando a las cosas mismas: – culpando a cada persona y a cada cosa alrededor de ti. Crees que un mejor cónyuge, una mejor carrera, un mejor jefe o un mejor salario producirían finalmente ese gozo que no has conseguido. Muchas de las personas más exitosas en el mundo viven así - aburridas, descontentas, corriendo de una cosa nueva a otra, cambiando frecuentemente de consejeros, esposos, compañeros o ambientes.

Culpándote a ti mismo – esforzándote por vivir más conforme a las normas. Muchas personas creen que han tomado malas decisiones o que han fallado en estar a la altura de los retos y en alcanzar aquellas cosas que les traerían gozo y satisfacción. Tales personas son destrozadas con dudas acerca de ellos mismos y tienden a terminar exhaustas. Piensan, "Si tan solo pudiera alcanzar mis metas, entonces este vacío desaparecería." Pero no es así.

Culpando al universo mismo – dándote por vencido en buscar la satisfacción. Esta es aquella persona que dice, “Sí, cuando fui joven fui idealista, pero a mi edad he dejado de soñar con bajar la luna.” Esto hace que te vuelvas cínico, y decides reprimir  esa parte de ti mismo que alguna vez deseó la satisfacción y el gozo. Te vuelves duro, y puedes sentir como vas perdiendo tu humanidad, compasión y gozo. 

 Culpando y reconociendo tu separación de Dios – admitiendo que el vacío viene de tu separación con Dios, y estableciendo una relación personal con Él.  

 Para establecer una relación personal con Dios debes de conocer tres cosas:

1) Quienes somos:
Somos creación de Dios. Dios nos creó y nos diseñó para tener una relación con Él. Le pertenecemos, y le debemos gratitud por cada respiro, cada momento, cada cosa. Dado que los seres humanos fuimos diseñados para vivir para Él (para adorarle), siempre trataremos de adorar algo - si no es Dios, entonces escogeremos otra cosa como el centro de nuestra máxima devoción para que le de significado a nuestras vidas.  

Somos pecadores. Todos hemos escogido (y diariamente reafirmamos) rechazar a Dios y hacer de nuestro gozo y felicidad nuestra prioridad. No deseamos adorar a Dios y someternos a Él como nuestro Señor, y sin embargo fuimos diseñados para adorar, así que nos aferramos a ídolos, centrando nuestras vidas en cosas que prometen darnos significado: éxito, relaciones, influencia, amor, comodidad, etc. 

Estamos en esclavitud espiritual. Vivir para cualquier otra cosa fuera de Dios lleva a quebrantamiento y decadencia.  Cuando un pez deja el agua, para la cual fue diseñado, no esta libre sino muerto. Adorar otras cosas fuera de Dios lleva a una perdida de significado. Aún si alcanzamos esas cosas, no pueden darnos satisfacción porque no fueron diseñadas para ser "dioses." No fueron diseñadas para reemplazar a Dios. Adorar otras cosas fuera de Dios también lleva a problemas de autoestima. Terminamos definiendo quienes somos en base a los éxitos que obtenemos en esas cosas. Sentimos que debemos obtenerlas o de lo contrario nada en nuestra vida valdrá la pena; nos empujan a trabajar demasiado con tal de obtenerlas o nos llenan de temor si estamos en riesgo de perderlas. 

 2) Quien es Dios:
Amor y justicia. Su preocupación activa es por nuestro gozo y bienestar. La mayoría de las personas aman a quienes les aman, pero Dios ama y busca el bien aún de quienes son sus enemigos. Pero, dado que Dios es bueno y amoroso, Él no puede tolerar la maldad. Lo opuesto al amor no es el odio, es la indiferencia. "Entre más amas a tu hijo, mas odias al mentiroso, al borracho, al traidor en él" (E. Gifford). Para imaginarnos la situación de Dios, piensa en un juez que es al mismo tiempo un padre, y que preside sobre el juicio de su hijo culpable.  Un juez sabe que no puede dejar ir a su hijo, puesto que sin justicia ninguna sociedad puede sobrevivir. Cuanto menos un Dios amoroso podría simplemente ignorar o suspender la justicia por nosotros - que somos amados, pero culpables de rebelión en contra de su autoridad amorosa.

 Cristo Jesús. Jesús es Dios mismo que ha venido a la tierra. Primero, Él vivió una vida perfecta, amando a Dios con todo su corazón, con toda su alma, y con toda su mente, cumpliendo así toda la obligación del hombre hacia Dios. El vivió la vida que tú deberías haber vivido - una vida con un récord perfecto. Luego, en lugar de recibir la recompensa merecida (vida eterna), Jesús  dio su vida como un sacrificio por nuestros pecados, tomando el castigo y la muerte que cada uno de nosotros merecía. Cuando creemos en Él, 1) nuestros pecados son pagados por su muerte, y 2) el récord perfecto de su vida nos es transferido. Así que Dios nos acepta y nos considera como si hubiéramos hecho todo lo que Cristo hizo.

 3) Lo que necesitas hacer:
Arrepiéntete. Primero debes admitir que has estado viviendo como tu propio amo, adorando las cosas equivocadas, violando las leyes amorosas de Dios. "Arrepentirte" significa que pides perdón y le das la espalda a esa manera de vivir con la disposición de vivir para Él y centrarte en Él.  

Cree. La fe es transferir tu confianza de tus propias obras  a los obras de Cristo. Tu estabas dependiendo de otras cosas para ser aceptado, pero ahora tú estas conscientemente dependiendo de lo que Jesús hizo para que fueras aceptado delante de Dios. No necesitas nada más. Si tu piensas, "Dios me debe algo por mis esfuerzos," significa que aún no estás creyendo.

Ora de esta manera: “Reconozco que soy más pecador y tengo más fallas de lo que jamás me había atrevido a creer, pero también que soy más amado y aceptado de lo que jamás pudiera haber esperado. Le doy la espalda a mi antigua manera de vivir para mí mismo. No tengo nada en mi récord para merecer Tú aprobación, pero ahora estoy confiando en lo que Jesús hizo y pido ser aceptado como parte de la familia de Dios por sus méritos. Cuando haces esta transacción suceden dos cosas simultáneamente: 1) tu deuda es saldada, tus pecados son limpiados en forma permanente, eres legalmente adoptado en la familia de Dios y, 2) el Espíritu Santo entra en tu corazón y comienza a cambiarte conforme al carácter de Jesús. 

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 ¿Por qué debo de buscar a Dios?

Por un lado, puedes sentir que lo "necesitas." Aún y cuando tal vez reconozcas que tienes necesidad que sólo Dios puede satisfacer, no debes tratar de usarlo para conseguir tus propias metas. No es posible negociar con Dios ("Yo voy a hacer esto siempre y cuando tú hagas aquello.") Eso no es el Cristianismo sino una forma de magia o paganismo en donde tu "aplacas" a una deidad caprichosa a cambio de su favor. ¿Estás aceptando el cristianismo para servir a Dios o para hacer que Dios te sirva a ti? Estos son motivos opuestos y producen dos religiones diferentes. Debes venir a Dios porque 1) le debes dar tu vida (porque Él es tu creador) y 2) estas profundamente agradecido por dar en sacrificio a Su Hijo (porque Él es tu redentor).

 Por otro lado, puedes no sentir una necesidad o interés en conocer a Dios. Esto no significa que debes de permanecer sin comprometerte. Si tu fuiste creado por Dios, entonces le debes tu vida, independientemente de que lo sientas así o no. Estás obligado a buscarle y a pedirle que suavice tu corazón, abra tus ojos y te ilumine. Decir, "no tengo fe," tampoco es una excusa. Necesitas dudar de tus dudas. Nadie puede dudar todo al mismo tiempo - debes creer en algo para dudar otras cosas. Por ejemplo, ¿crees que eres competente para dirigir tu propia vida? ¿Dónde está la evidencia de ello? ¿Por qué dudar todas las cosas excepto tus dudas de Dios y tu fe en ti mismo? ¿Es justo hacer esto? Tienes una obligación ante Dios por buscarlo. Así que hazlo.

¿Qué hago si no estoy listo para proceder?

Haz una lista de los asuntos que percibes como barreras para cruzar la línea de la fe . Esta es una lista de posibles asuntos:  

Asuntos de contenido. ¿Entiendes los puntos básicos del mensaje cristiano - pecado, Jesús como Dios, sacrificio, fe?  

Asuntos de coherencia. ¿Tienes algún problema de indole intelectual con respecto al cristianismo? ¿Existe alguna objeción a la fe cristiana que no puedes resolver en tu propia mente?  

Asuntos de costo. ¿Te das cuenta que el moverte hacia una aceptación completa de la fe cristiana tendría un costo alto para ti? ¿Qué miedos tienes acerca del cristianismo?

Queremos estar aquí hasta que estos asuntos sean resueltos. Si quieres hablar con alguien, por favor comununicate con el Dr. Smalling. Tambien, considera leer: Mero Cristianismo por C.S. Lewis (HarperCollins) o Cristianismo Básico, por John Stott (Andamio)

© 1991, Timothy Keller. Tomado de redeemer.com. Traducción por Jaime Jiménez. Usado con permiso.